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Acabar con la violencia digital en el mundo del trabajo: 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género

Este año, con motivo de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, la CSI está respaldando la campaña ÚNETE de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia digital contra todas las mujeres y niñas.

Las nuevas y cambiantes modalidades de violencia, que se producen a través de las tecnologías digitales, constituyen una dimensión crucial del acoso y la violencia de género en el mundo del trabajo. Hacer frente a este problema es esencial para garantizar que todos los trabajadores y las trabajadoras puedan gozar de seguridad, dignidad e igualdad, tanto en los espacios de trabajo físicos como digitales.

Violencia digital y mundo del trabajo
La violencia digital abarca un amplio espectro de comportamientos dañinos, como el ciberacoso, el acoso en línea, el acecho, el intercambio no consensuado de información personal o identificativa sobre alguien sin su consentimiento (doxxing), el intercambio no consentido de imágenes sexuales y privadas, y el abuso económico o psicológico facilitado a través de medios digitales. Los trabajadores cuyo trabajo y medios de subsistencia están mediados por tecnologías y plataformas digitales de trabajo son los que están sufriendo cada vez más estos abusos en el ámbito laboral.

Los estudios a escala nacional citados por la OIT ponen de relieve la creciente prevalencia del ciberacoso al que se enfrentan trabajadores de todos los sectores, en particular las mujeres. Los incidentes denunciados indican que entre el 14% y el 20% de los empleados universitarios del Reino Unido, el 22% de los docentes de la República Checa, el 22% de los periodistas de Suecia, y nada menos que el 72% de los funcionarios públicos de Australia, han sufrido ciberacoso.

Este impacto desproporcionado de la violencia digital para las trabajadoras consolida aún más las desigualdades estructurales en el mercado laboral, constituye una barrera para la participación y el avance de las mujeres en el mercado laboral, y refuerza la discriminación de género y la inseguridad económica.

Trabajo de plataformas y violencia de género
Los trabajadores de la economía de plataformas se enfrentan a riesgos específicos. La gestión algorítmica, los sistemas de clasificación opacos y las “desactivaciones” unilaterales pueden utilizarse como instrumentos de acoso y violencia económica. Las mujeres, los trabajadores LGBTQI+, los migrantes y los trabajadores racializados corren mayor riesgo, ya que se ven obligados a aceptar un trabajo que les pone en peligro de sufrir acoso y violencia de género o se arriesgan a perder sus ingresos. Muchos trabajadores se encuentran sometidos a vigilancia digital y al riesgo de la explotación de datos, al tiempo que carecen de acceso a procedimientos de denuncia transparentes o a vías de recurso efectivas.

Gracias a la movilización y a las campañas de sindicatos de todo el mundo, la Conferencia Internacional del Trabajo de junio de 2025 adoptó una resolución para elaborar un Convenio, complementado por una Recomendación, para garantizar el trabajo decente en la economía de plataformas. Este proceso establecerá nuevas normas internacionales del trabajo que abordarán, entre otros aspectos, la gestión algorítmica, la protección de datos, la clasificación errónea del empleo, la violencia y el acoso, la seguridad y la salud en el trabajo y el acceso a la justicia.

La CSI insiste en que estas futuras normas deben incorporar explícitamente medidas de protección contra la violencia y el acoso, en particular el acoso y la violencia de género, en consonancia con el C190 y la R206. Hay que reconocer que la intersección entre el control tecnológico, la violencia económica y el acoso y la violencia de género es crucial para garantizar la dignidad y la igualdad de todos los trabajadores de plataformas.

Convenio 190 y Recomendación 206 de la OIT: Instrumentos para el cambio
El Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso, junto con la Recomendación 206 que lo complementa, proporcionan el marco internacional más completo para eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, en particular el acoso y la violencia de género. En ellos se reconoce el derecho a un mundo laboral libre de violencia y acoso, y se extiende la protección a todos los trabajadores, independientemente de su situación contractual o del sector en el que trabajen, incluidos los que se desempeñan en el sector de la economía informal o a través de plataformas digitales. Estos instrumentos adoptan una interpretación amplia del “mundo del trabajo” que incluye espacios más allá del lugar de trabajo físico, en particular la violencia y el acoso resultantes “de las comunicaciones que estén relacionadas con el trabajo, incluidas las realizadas por medio de tecnologías de la información y de la comunicación”.

El C190 y la R206 proporcionan directrices concretas a todos los actores del mundo del trabajo para la adopción de medidas en materia de protección y prevención; aplicación, recursos efectivos, apoyo y asistencia a los supervivientes; así como tipos de orientación, formación y concienciación necesarios para abordar las causas profundas, adoptar medidas preventivas adecuadas y responder convenientemente a los incidentes. Estos instrumentos históricos son herramientas indispensables para abordar la violencia tanto offline como digital en el mundo del trabajo.

Nuevo informe de incidencia política de la CSI
La CSI ha publicado un nuevo informe de incidencia política titulado “Los sindicatos abogan por el derecho a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso”, que pone de relieve el devastador impacto que la violencia y el acoso, en particular el acoso y la violencia de género, suponen para los trabajadores, empleadores y sociedades. Muestra asimismo que estos abusos repercuten en la salud de los trabajadores, en sus medios de subsistencia y en su participación en el mercado laboral; socavan la productividad y el rendimiento económico de los empleadores; e imponen importantes costes sociales y económicos a las sociedades. El informe subraya que la ratificación y la plena aplicación del C190 y la R206 son esenciales para poner fin a estas violaciones de los derechos de los trabajadores y crear un mundo del trabajo más seguro, inclusivo y equitativo para todos.

Un llamamiento a la acción
La violencia digital no es una cuestión periférica, sino un reto determinante del mundo laboral moderno. Por lo tanto, el compromiso colectivo para eliminar el acoso y la violencia de género debe abarcar todos los espacios en los que se realiza un trabajo, incluido el ámbito digital. A través de acciones conjuntas, gobiernos, empleadores y sindicatos pueden avanzar hacia un futuro en el que todos puedan trabajar, comunicarse y participar libres de acoso y violencia de género.

Durante estos 16 Días de Activismo, la CSI hace un llamamiento a todos los gobiernos para:

Ratificar el Convenio 190 de la OIT y aplicarlo junto con la Recomendación 206 con carácter de urgencia.
Integrar la violencia digital en los marcos nacionales que abordan el acoso y la violencia de género en el mundo del trabajo.
Respaldar el proceso normativo de la OIT sobre el trabajo de plataformas, garantizando la inclusión de medidas de protección sólidas contra la violencia y el acoso, en particular el acoso y la violencia de género.
Garantizar mecanismos de justicia accesibles y con perspectiva de género, así como la protección de los supervivientes.
Implicar a los sindicatos en el desarrollo, aplicación y supervisión de todas las medidas relacionadas con el acoso y la violencia de género.

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